Pasados ya 3 meses desde mi llegada podemos hacer ya un pequeño balance...
No sabría decir si Argentina está a la altura de las expectativas que uno se crea o si en realidad decepciona precisamente porque es tal como uno esperaba. Y es que, para bien o para mal, Argentina es tal como nos la imaginamos, pero sin argentinos buenorros.
La idea de una Argentina llena de psicólogos, artistas/artistoides, y militantes zurditos no es un tópico, es una realidad que va más allá porque aquí se juntan todos esos elementos hasta llegar a una simbiosis perfecta en la que la militancia es arte, la psique es cultura, el arte es política y la terapia es conciencia social. No por casualidad la artistoide performer más falsa de Córdoba es licenciada en psicología , los troskistas argentinos sólo entienden el arte como arma politica, los psicólogos hacen stand-up comedy, y el peronismo es puro teatro.
Pero entre tanta posturita y tópicos hay pequeños destellos de originalidad y autenticidad cuando los colgados de la ciudad expresan su argentinidad de forma más natural en el Bar Belzagui, gestionado por dos gemelos que se pasan la noche tocando la batería o fumando porros sentados a oscuras en la bañera de los servicios. El bar vendría a ser una versión cordobesa del parisino Troquet y los locos del canal del Ourq juntos, es decir, el lugar ideal para Max y Jaime.
Y para os riáis un rato, escuchad lo que me dice uno de los colgados habituales del Belzagui y de sus calles aledañas:
martes, 31 de agosto de 2010
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Shos tan dulce, Vane-
ResponderEliminarAsí es como ligas ahora? en la salida de los institutos?
Buena idea!
Hoy en día se tienen que usar todas las armas
ResponderEliminarXXDDDDDDDD Me parto y me mondo
ResponderEliminarRecién-repatriada de Colombia
No habia jugadores de petanqua????
ResponderEliminarNo, no hay petanca, y eso que está al lado de la Cañada (el equivalente al canal St. Martin pero con casi nada de agua (aunque con la misma mierda)
ResponderEliminar..."siempre que hablo con argentinos terminó enzarzándome con el tango y el laberinto, les sucede a muchos chilenos".
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